Grupo Gestor Xela
INICIO
GeneralMisión y Visión
Finanzas y EconomíaEmprendimientoInnovación TecnológicaLiderazgo y GobernanzaIncidencia Ciudadana
Ver todas...
EVENTOSNOTICIASOPINIONES
INICIO
GeneralMisión y Visión
Finanzas y EconomíaEmprendimientoInnovación TecnológicaLiderazgo y GobernanzaIncidencia CiudadanaVer todas las categorías →
EVENTOSNOTICIASOPINIONES

Dirección:

Enlaces Rápidos

  • Quiénes Somos
  • Eventos
  • Noticias

Contacto

Email: grupogestorquetgo@gmail.com
Tel: +502 5690-2305
Asociación para el desarrollo económico, Grupo Gestor

FacebookInstagramLinkedIn

© 2026 Promoviendo el desarrollo económico local. Todos los derechos reservados. | Administrar

←Volver a opiniones

Xela de mi niñez

Red Nacional de Grupos Gestores
23 de septiembre de 2026• Por Dr. Milton Argueta Decano de derecho de UFM
Foto

Debe haber sido al inicio de los años 70.  Mi papá comenzaba su relación profesional como Abogado con un importante grupo empresarial de Xela.  Vivíamos en la colonia Utatlán I, así que mi hermano mayor llevaba a mi papá en nuestro viejito Renault 8 amarillo canario hasta la Roosevelt. Ahí abordaba la Galgos para viajar a Xela.  Se iba a media semana, miércoles por la tarde, y regresaba al día siguiente en el último bus. Así fue algunos años.  Después mi papá logró comprar otro carro y entonces se iba manejando a Xela.  


La rutina cambió un poco.  Los jueves de cada semana era el día del viaje.  Salía muy temprano y regresaba el mismo día muy tarde.  Tipazo mi papá.  Así sería durante poco más de treinta años.  Cuando ya había terminado el colegio, mi mamá y yo nos íbamos con mi papá y mientras él trabajaba nosotros nos quedábamos en el centro. La primera visita era a la Virgen del Rosario.   Luego caminábamos de arriba para abajo, pero valía la pena.  Así conocí la cafetería “El Pájaro Azul”, frente al parque y la cafetería Bonanza con unas muy buenas hamburguesas.


Algunas veces fuimos a Xela de paseo.  En esas oportunidades nos hospedábamos en el Hotel del Campo, que para entonces quedaba en las afueras de la ciudad. ¡Cómo me gustaba ese lugar!.  Y también en una de esas idas fuimos a la Casa de la Cultura.  Ahí mis papás me mostraron la silla del Alcalde Roberto Molina Mata y me contaron la historia.  Dicho sea de paso, volvía a ver la silla muchos años después, el año pasado.  También, para un ya muy lejano septiembre, fuimos para el 15.  Vimos el desfile en el parque.  Esa vez recuerdo que nos quedamos en la Pensión Bonifaz, adornada con sus mejores galas.  Ahí tocaba un conjunto que se llamaba “Electrónicos La Fuente” y había un refresco natural, muy sabroso, que se llamaba “conga”.  


Y lo que más le gustó a mi mamá es que constantemente sonaba “Luna de Xelajú” en diferentes arreglos. Pero no solo fue mi niñez.  En 1977 iba a ir a mi primera fiesta de secundaria, de aquellas en los que tocaban los grupos de moda ese tiempo, como la Banda Azúcar y Caoba y que invariablemente eran en el Club de Oficiales. 


Pero ese mismo día, mi hermano que para aquél entonces estaba finalizado su EPS como estudiante de Medicina en Cantel, iba a inaugurar un laboratorio que gracias a patrocinios y apoyo que él mismo consiguió, había logrado crear.  Así que mi primera fiesta  en salón y conjuntos, como se decía antes, tuvo que esperar su tiempo para el año entrante.  Por ahí conservo algunas fotos de ese día.  Pero volviendo a los jueves, cuando ya regresábamos entrada la noche, mi papá ponía en el radio “La Calle donde tu vives”, que transmitía alguna radio de Xela, cuyo nombre ya no recuerdo.  Con miedo pero consolado que ahí estaban mis papás, oía las narraciones en medio de la oscuridad del camino.  Pues esa fue la Xela de mi niñez.  Hoy, ya no están ni mis papás ni mi hermano. Fueron buenos tiempos; buenos viejos tiempos. ¿Todo tiempo pasado fue mejor? Pues… cada uno tendrá su  propia respuesta.