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¿Quién mueve la economía de Quetzaltenango?

Red Nacional de Grupos Gestores
26 de agosto de 2026• Por Dr. Dennis Rodas Anzueto
Dr. Dennis Iván Rodas Anzueto
Economía

En el artículo anterior de esta serie nos hicimos una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué tan grande es realmente la economía de Quetzaltenango?

 

Los datos nos mostraron una realidad que vale la pena conocer. En 2024, el departamento generó aproximadamente Q38,202 millones y representó alrededor del 4.3% del Producto Interno Bruto de Guatemala. Quetzaltenango se ubicó así entre las economías departamentales más importantes del país y, además, registró un crecimiento real de 3.9%, ligeramente superior al crecimiento nacional.

 

Pero una cifra de PIB, por importante que sea, solamente nos dice cuánto produce una economía. No nos dice quién está detrás de esa producción. Por eso, en esta segunda entrega la pregunta es diferente:

 

¿Quién mueve realmente la economía de Quetzaltenango?

 

La respuesta nos lleva a mirar algo que muchas veces queda oculto detrás de las grandes cifras macroeconómicas: las empresas, los trabajadores y las actividades económicas que todos los días hacen funcionar el territorio. Y cuando comenzamos a observar esos datos, aparece una economía mucho más amplia, diversa y compleja de lo que normalmente imaginamos.

 

Una economía empresarial de más de 43 mil empresas

 

De acuerdo con el Directorio Nacional Estadístico de Empresas —DINESE— del Instituto Nacional de Estadística, en 2024 Quetzaltenango registró 43,325 empresas activas. La cifra es significativa.

 

Para ponerla en perspectiva, el departamento concentra aproximadamente el 6.7% de las empresas activas registradas en Guatemala, una participación considerablemente superior a la que tendría un territorio cualquiera de su tamaño. Pero existe una distinción estadística que resulta todavía más interesante.

 

No todas las empresas registradas necesariamente realizan actividad económica efectiva. Por ello, el DINESE también identifica a las denominadas empresas económicamente activas, es decir, aquellas que registran movimiento de ventas. Bajo esta definición, Quetzaltenango contaba en 2024 con 24,626 empresas económicamente activas.

 

Eso representa aproximadamente 7.3% de las empresas económicamente activas de todo el país.

La diferencia entre ambas cifras es importante porque nos obliga a pensar más allá del simple número de registros empresariales. No es lo mismo tener una empresa inscrita que tener una empresa que vende, produce, compra insumos, paga trabajadores, genera ingresos y participa activamente en el mercado.

 

Por eso, cuando hablamos de la economía empresarial de Quetzaltenango, la cifra de 24,626 empresas económicamente activas probablemente sea una referencia mucho más útil para comprender la verdadera dimensión del tejido productivo.

 

Y aquí aparece una primera conclusión: Quetzaltenango concentra una proporción importante de la actividad empresarial de Guatemala. Pero todavía falta saber qué tipo de empresas son.

 

Una economía de pequeños empresarios

 

La respuesta a esa pregunta conduce a uno de los datos más importantes de este análisis. De las 43,325 empresas activas registradas en Quetzaltenango, 42,085 son microempresas. Es decir, aproximadamente 97 de cada 100 empresas activas del departamento son microempresas.

 

Cuando observamos solamente las empresas económicamente activas, la estructura cambia muy poco: aproximadamente 95% también corresponde a microempresas.

 

Las pequeñas empresas representan una fracción mucho menor; las medianas son todavía menos numerosas y las grandes empresas constituyen una proporción mínima del universo empresarial. Este dato merece una interpretación que va más allá de la estadística.

 

Por una parte, demuestra que la economía de Quetzaltenango tiene una enorme capacidad de emprendimiento. Miles de personas han encontrado en una pequeña empresa, un comercio, un taller, un restaurante, un servicio profesional, una actividad productiva o un negocio familiar una forma de generar ingresos y participar en la economía.

 

Pero, por otra parte, también revela una de las principales vulnerabilidades de nuestro tejido empresarial. Tenemos muchas empresas pequeñas, pero no necesariamente tenemos suficientes empresas que logren crecer. Y esta diferencia es fundamental.

 

El desarrollo económico no consiste simplemente en aumentar el número de emprendimientos. Una economía verdaderamente dinámica necesita que algunas de esas empresas puedan pasar de micro a pequeñas, de pequeñas a medianas y, eventualmente, convertirse en empresas capaces de invertir, innovar, exportar y generar empleos de mayor productividad.

 

Una microempresa puede ser el primer escalón de un gran proyecto empresarial. El problema aparece cuando ese escalón se convierte en un techo. Por eso, una de las preguntas que deberíamos comenzar a hacernos en Quetzaltenango es: ¿Qué estamos haciendo para que nuestras microempresas puedan crecer?

 

Del comercio a una economía de servicios

 

Cuando hablamos de la economía de Quetzaltenango, probablemente la primera imagen que aparece es la del comercio. Y existe una razón para ello.

 

El comercio constituye uno de los principales componentes de la actividad empresarial y del movimiento económico del departamento. Los mercados, centros comerciales, restaurantes, tiendas, distribuidores, transporte y una enorme variedad de pequeños negocios forman parte de la vida cotidiana de Xela y de los municipios del departamento.

 

Pero observar únicamente el comercio sería quedarse con una fotografía incompleta. Los datos muestran que Quetzaltenango ha desarrollado una economía de servicios cada vez más importante.

 

Educación, salud, actividades financieras, servicios profesionales, restaurantes, hoteles, transporte, comunicaciones, actividades inmobiliarias y otros servicios especializados forman parte de una estructura económica que se ha ido haciendo más compleja.

 

Esta transformación tiene una explicación. Quetzaltenango no funciona solamente como una ciudad para sus habitantes. Funciona como un centro regional. Personas de Totonicapán, San Marcos, Huehuetenango, Sololá y otros territorios llegan al departamento para estudiar, recibir atención médica, realizar trámites, comprar, trabajar, utilizar servicios financieros, contratar profesionales o desarrollar actividades empresariales.

 

Por eso, el tamaño de la economía quetzalteca no depende exclusivamente de lo que consumen los quetzaltecos. También depende de lo que consumen quienes llegan a Quetzaltenango. Esta característica convierte al departamento en un territorio con una función económica regional que probablemente todavía no hemos dimensionado completamente.

 

Pero una economía no la mueven solamente las empresas

 

Detrás de cada empresa hay personas. Y aquí aparece otro indicador que permite comprender mejor la importancia económica de Quetzaltenango. Según el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, en 2024 el departamento registró un promedio anual de 70,618 afiliados cotizantes. Eso representa aproximadamente 4.3% del total nacional y coloca a Quetzaltenango en el tercer lugar entre los departamentos con mayor número de afiliados, después de Guatemala y Escuintla.

 

El dato es relevante por una razón muy sencilla. Una economía no se mide solamente por el número de empresas que existen, sino también por su capacidad para generar empleo formal. Los 70,618 afiliados representan una parte del mercado laboral del departamento; no incluyen a todas las personas que trabajan, porque una proporción importante de la economía guatemalteca continúa desarrollándose en la informalidad.

Pero sí permiten observar el tamaño de una parte fundamental de la economía formal. Y aquí aparece otra característica de Quetzaltenango: fuera del departamento de Guatemala, pocos territorios tienen una capacidad comparable para concentrar empleo formal.

 

¿En qué trabajan los quetzaltecos?

 

La composición del empleo formal también nos ayuda a comprender la transformación económica del departamento. Entre las actividades con mayor número de trabajadores afiliados aparecen la industria manufacturera, intermediación financiera, hoteles y restaurantes, enseñanza, servicios sociales y de salud, y transporte, almacenamiento y comunicaciones, entre otras.

 

La industria manufacturera, por ejemplo, registró alrededor de 4,277 afiliados en 2024; la intermediación financiera, 3,360; hoteles y restaurantes, 3,346; y enseñanza, 2,808. Pero lo verdaderamente interesante no es únicamente el número de trabajadores de cada actividad.

 

Lo interesante es observar qué tipo de economía estamos construyendo. Hace algunas décadas habría sido razonable describir a Quetzaltenango principalmente como una economía agrícola y comercial. Hoy esa descripción resulta insuficiente.

 

La economía departamental combina agricultura con industria, comercio con servicios, educación con salud, finanzas con turismo, y producción local con actividades orientadas hacia mercados externos.

 

Estamos frente a una economía cada vez más diversificada. Y esa diversificación puede convertirse en una de las mayores fortalezas de Quetzaltenango frente a los cambios que experimentará la economía durante las próximas décadas.

 

Una masa salarial que también importa

 

Los trabajadores formales de Quetzaltenango generaron en 2024 una masa salarial cercana a Q4,353.5 millones, de acuerdo con los datos utilizados por el Ministerio de Economía a partir de información del IGSS. Esta cifra permite observar otra dimensión de la economía. Los salarios no son únicamente un costo para las empresas. También representan capacidad de consumo.

 

Un trabajador recibe ingresos, compra alimentos, paga vivienda, utiliza transporte, consume servicios, compra ropa, lleva a sus hijos a estudiar, utiliza servicios financieros y realiza una enorme cantidad de transacciones que mantienen funcionando otras empresas.

 

Por eso existe una relación circular: las empresas generan empleo; el empleo genera ingresos; los ingresos generan consumo; el consumo genera ventas; y las ventas permiten que otras empresas continúen operando.

 

Cuando observamos la economía local desde esta perspectiva, entendemos que el desarrollo económico no consiste en apoyar a un sector aislado. Consiste en fortalecer el ecosistema económico completo.

 

Y comienza a aparecer otro motor: las exportaciones

 

Hay una dimensión de la economía quetzalteca que todavía tiene mucho espacio para crecer: su vinculación con los mercados internacionales. El Ministerio de Economía presentó recientemente un Estudio de Potencial Exportador de Quetzaltenango que identificó para 2025 aproximadamente US$52.2 millones en intención de exportación.

 

Entre los productos y sectores identificados aparecen ron, plátano, caucho natural, rambután, papa, melocotón, cuero y otros bienes y servicios. Pero quizá el dato más interesante es territorial. Las intenciones de exportación se concentraron principalmente en Quetzaltenango y Coatepeque.

 

El municipio de Quetzaltenango representó aproximadamente US$25.8 millones, mientras Coatepeque alcanzó aproximadamente US$24.8 millones. Esto nos dice algo importante: el potencial exportador del departamento no está distribuido de manera uniforme.

 

Existen polos económicos específicos que concentran actividades y capacidades productivas. Y esta observación será fundamental para comprender, en nuestra próxima entrega, las diferencias entre los 24 municipios de Quetzaltenango.

 

Entonces, ¿quién mueve la economía?

 

Después de revisar estas cifras, la respuesta resulta mucho más compleja que decir simplemente "los empresarios". La economía de Quetzaltenango es movida por decenas de miles de empresas, principalmente microempresas; por trabajadores formales e informales; por comerciantes, industriales, agricultores, profesionales, maestros, médicos, financieros, transportistas, emprendedores y exportadores.

 

También es movida por quienes consumen. Y por quienes llegan desde otros departamentos para estudiar, comprar, trabajar o utilizar servicios. Todos forman parte de un mismo ecosistema. El problema es que todavía conocemos muy poco sobre la manera en que estos actores se relacionan.

 

·      Sabemos que tenemos muchas empresas, pero no sabemos todavía cuántas logran crecer. 

·      Sabemos que tenemos más de 70 mil afiliados al IGSS, pero todavía tenemos que profundizar en la relación entre empleo formal, productividad y salarios. 

·      Sabemos que existen actividades industriales, financieras, educativas, comerciales y de servicios, pero necesitamos identificar cuáles tienen mayor capacidad de generar valor agregado.

·      Sabemos que existe potencial exportador, pero todavía es necesario preguntarnos por qué no tenemos muchas más empresas vendiendo al mundo.

·      Y, sobre todo, sabemos que Quetzaltenango es una economía importante, pero todavía no sabemos si estamos aprovechando todo nuestro potencial.

 

El verdadero desafío: crecer no es suficiente

 

Los datos del primer artículo nos mostraron que Quetzaltenango representa aproximadamente 4.3% del PIB nacional. Los datos de este segundo artículo nos muestran que concentra aproximadamente 7.3% de las empresas económicamente activas del país. Esta diferencia merece nuestra atención.

 

Tenemos una gran cantidad de empresas, pero su participación en la producción nacional es menor. No debemos interpretar automáticamente esta diferencia como un problema. Las estructuras productivas son diferentes entre territorios y existen múltiples factores que explican el valor agregado.

 

Pero sí nos plantea una pregunta económica fundamental: ¿Cómo podemos conseguir que nuestras empresas produzcan más valor por trabajador y por unidad de capital?

 

Esa es, en última instancia, una pregunta de productividad. Y probablemente allí se encuentre uno de los mayores desafíos económicos de Quetzaltenango.

 

·      No necesitamos únicamente más empresas.

·      Necesitamos empresas más productivas.

·      No necesitamos únicamente más emprendimientos.

·      Necesitamos emprendimientos capaces de crecer.

·      No necesitamos únicamente más trabajadores.

·      Necesitamos trabajadores con mayores capacidades y mejores oportunidades.

·      Y no necesitamos únicamente vender dentro del departamento.

·      Necesitamos que cada vez más empresas quetzaltecas puedan competir fuera de nuestras fronteras.

 

Un departamento, muchas economías

 

Quizá el hallazgo más importante de esta segunda mirada es que no existe una sola economía de Quetzaltenango. 

 

·      Existe una economía comercial.

·      Una economía industrial.

·      Una economía agrícola.

·      Una economía de servicios.

·      Una economía educativa.

·      Una economía de salud.

·      Una economía financiera.

·      Una economía turística.

·      Y también empieza a surgir una economía vinculada a mercados internacionales.

 

Pero tampoco existe un único territorio económico.

 

Quetzaltenango, Coatepeque, Salcajá, La Esperanza, Colomba, San Juan Ostuncalco, Zunil y los demás municipios tienen estructuras productivas, oportunidades y problemas diferentes.

 

Por eso, después de preguntarnos cuánto produce Quetzaltenango y quién mueve su economía, la siguiente pregunta resulta inevitable: ¿Dónde están realmente los motores económicos del departamento?

 

Porque quizá descubramos que algunos municipios tienen una capacidad productiva que todavía no hemos reconocido. Quizá encontremos territorios con grandes potenciales agrícolas, industriales, turísticos o comerciales. Quizá descubramos municipios que están creciendo rápidamente y otros que están perdiendo dinamismo. Y quizá esa comparación nos permita comenzar a construir algo que Quetzaltenango necesita desde hace mucho tiempo: una estrategia de desarrollo económico verdaderamente territorial, basada en evidencia y no únicamente en percepciones.

 

Ese será el tema de nuestra próxima entrega.

 

Fuentes

·       Instituto Nacional de Estadística — INE. Directorio Nacional Estadístico de Empresas (DINESE), 2024.

·       Instituto Guatemalteco de Seguridad Social — IGSS. IGSS en Cifras 2024.

·       Ministerio de Economía — MINECO. Estudio de Potencial Exportador de Quetzaltenango.

·       Banco de Guatemala — BANGUAT. Producto Interno Bruto Regional y Departamental.

·       Fundación para el Desarrollo de Guatemala — FUNDESA. Índice de Competitividad Local.