A la carretera de Almolonga, en el paraje conocido como “Xetuj”, se levanta un obelisco popularmente llamado “La Pirámide”. Fue erigido el 24 de diciembre de 1895 por la Sociedad Maya-K’iche’ El Adelanto, como símbolo de gratitud y resistencia. Este monumento conmemora la abolición de los mandamientos del jornalero, un sistema de trabajo forzado que había marcado profundamente la vida de los pueblos indígenas del altiplano.
El origen de este sistema se remonta al Reglamento de Jornaleros (Decreto 177), promulgado el 3 de abril de 1877 por el gobierno liberal de Justo Rufino Barrios. Con él se legalizó una vieja práctica colonial: la obligación de las comunidades indígenas de proveer trabajadores para las fincas de café y caña de la boca costa. El control se ejercía mediante libretas y matrículas, los jornaleros eran forzados a desplazarse lejos de sus tierras, muchas veces sin recibir el adelanto de salario que exigían como garantía mínima.
Aunque el presidente José María Reina Barrios abolió este reglamento el 23 de octubre de 1893, poco después, en febrero de 1894, emitió la ley de “Compañías o Batallones de Soldados”, que mantenía formas de trabajo forzado bajo la apariencia de obras públicas. A ello se sumaba la ley contra la vagancia de 1878, que seguía criminalizando la vida indígena fuera de los moldes impuestos por el Estado.
En el frente se encuentra esta placa:
LA SOCIEDAD EL ADELANTO
DECRETO
24 OCTUBRE
DE 1893
ERIGIÓ ESTE MONUMENTO PARA
CONMEMORAR LA ABOLICIÓN DE
MANDAMIENTOS DE JORNALEROS, FUE
INAUGURADO EL 24 DE DICIEMBRE DE 1895
La Sociedad Maya-K’iche’ El Adelanto
Nació el 3 de abril de 1894, justo después de que el gobierno de Reina Barrios suprimiera la municipalidad indígena quetzalteca, institución que había existido desde el siglo XVI. Con la supresión se perdió también su edificio histórico, construido por los propios K’iches’ junto a la catedral, y que en ese momento era más grande que la municipalidad ladina.
El último alcalde indígena, Santiago Coyoy, encabezó la fundación de El Adelanto y se convirtió en su primer presidente. Junto con figuras como Agatón Boj, impulsor del actual Teatro Municipal de Quetzaltenango, Coyoy lideró la política indígena local entre 1890 y 1910. En un manifiesto firmado con otros principales K’iches’, expresó la voluntad de construir una democracia en la que lo indígena pudiera desarrollarse y aportar al progreso nacional desde su especificidad cultural.
Uno de los primeros actos de la sociedad fue la erección del obelisco como gesto de agradecimiento a Reina Barrios por la eliminación, aunque temporal de los mandamientos del jornalero. El monumento fue colocado estratégicamente en el antiguo camino hacia la costa sur, hoy carretera a Almolonga, y a pesar de la oposición de sectores ladinos, se levantó tal como estaba planeado. Desde entonces, El Adelanto ha estado presente en la vida cultural de la región: promoviendo escuelas, monumentos, elecciones de representantes y reconocimientos públicos.
Legado y Reconocimiento
La Sociedad El Adelanto es la institución indígena con personería jurídica más antigua de Guatemala. Su historia refleja la resistencia y la organización maya frente a la opresión y la exclusión. En diciembre de 1895, con el obelisco de Xela, reafirmó la dignidad de los pueblos originarios frente a la esclavitud y el trabajo forzado. Y en 1994, al cumplir su centenario, recibió la Orden del Quetzal, máximo reconocimiento del Estado guatemalteco, como testimonio de su aporte a la memoria y la identidad nacional.
Jorge Valverde Peña
Escritor
Originario de Quetzaltenango, Guatemala, ha cultivado una carrera como escritor, abarcando diversos géneros literarios. Su obra incluye textos de carácter histórico que rescatan episodios significativos del pasado Quetzalteco
A través de su escritura, busca no solo entretener, sino también invitar a la reflexión y la investigación.