
(Recopilación y vivencias personales del periodista Julio Rodolfo Custodio García)
Las páginas que integran esta obra son el resultado de más de medio siglo de
convivencia con los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango. A lo largo
de ese tiempo he tenido la oportunidad de presenciar su evolución, documentar sus
acontecimientos y participar activamente en su organización. Este trabajo reúne
investigación documental, archivos institucionales y vivencias personales, con el
propósito de contribuir a la preservación de la memoria histórica del certamen literario
más antiguo de América Latina.
Los Juegos Florales, conocidos en latín como Ludi Floreales o Floralia, fueron
instituidos en la antigua Roma y se celebraban anualmente del 28 de abril al 3 de mayo
en honor de la diosa Flora. Su instauración data del año 173 a. C. y, al igual que otras
festividades romanas, tuvieron originalmente un carácter eminentemente religioso.
Con el transcurso del tiempo, esta celebración fue perdiendo su naturaleza sacra y
evolucionó hacia una festividad de carácter popular. En contraste con otras ceremonias
sustentadas en la tradición religiosa de la aristocracia patricia, los Juegos Florales
adquirieron un marcado carácter plebeyo.
Aquella antigua costumbre pagana atravesó diversas épocas y experimentó un proceso
gradual de depuración hasta llegar a Francia en el año 1323. Allí dio origen a una
tradición según la cual los trovadores dedicaban sus composiciones poéticas a las
damas, quienes, como gesto de cortesía y reconocimiento, les obsequiaban una pequeña
flor silvestre. De esta práctica deriva la denominación de Juegos Florales.
En 1859, Barcelona institucionalizó este certamen literario estableciendo tres grandes
temáticas para la competencia: Patria, Fides y Amor.
Posteriormente, los Juegos Florales también se instauraron en Valencia, donde
evolucionaron hasta convertirse en una solemne representación literaria y teatral,
presidida por una Reina como símbolo de la belleza femenina, acompañada por su Corte
de Honor y por los poetas triunfadores de cada edición. En esta etapa, el certamen
estuvo dedicado exclusivamente a la poesía.
Los Juegos Florales Hispanoamericanos constituyen un certamen literario anual que
comprende las ramas de poesía, novela, ensayo, cuento y teatro. Son promovidos y
patrocinados por la Municipalidad de Quetzaltenango y organizados por la Comisión
Permanente de Juegos Florales Hispanoamericanos, en coordinación con dicha
corporación municipal.
Por su antigüedad, vigente desde 1916, este certamen representa el más antiguo de su
naturaleza en Latinoamérica.
Las obras participantes se reciben por vía electrónica, conforme a las bases de la
convocatoria, en las cuales se establece que la organización y el desarrollo del certamen
son responsabilidad de la Comisión Permanente de Juegos Florales Hispanoamericanos,
entidad encargada de velar por el estricto cumplimiento de dichas disposiciones y
facultada para emitir las resoluciones que considere pertinentes.
La recepción de trabajos inicia el sábado 13 de septiembre, con la publicación oficial de
las bases, y concluye durante la segunda quincena de abril del año siguiente.
El certamen convoca las distintas ramas literarias que pueden participar. Como ocurrió
en la edición de 2025, se incluyeron las siguientes:
Poesía: presentación de un poemario con una extensión mínima de 350 versos y
máxima de 400, sobre tema libre.
Ensayo: presentación de un trabajo con una extensión no menor de 80 ni mayor de 110
páginas, empleando un sistema adecuado de citación. El tema correspondiente fue: «La
Revolución de 1897 y su incidencia en la historia de Quetzaltenango hasta 1940».
Teatro: presentación de una obra en la modalidad de texto dramático o comedia,
pudiendo consistir en un argumento o en una serie de piezas breves que guarden unidad
temática, con una extensión mínima de 60 páginas y máxima de 80.
La obra participante deberá ser original e inédita, redactada en idioma español y
presentada en documento tamaño carta. En la portada deberán consignarse la rama, el
título de la obra y el seudónimo del autor. El texto deberá elaborarse en letra Arial de 12
puntos, a doble espacio, con márgenes estándar y en formato PDF.
Podrán participar escritores mayores de edad, de habla hispana, residentes en cualquier
país de América o en España. La presentación deberá realizarse exclusivamente por vía
electrónica, observando estrictamente las instrucciones contenidas en las bases del
certamen. La calidad de la redacción y el correcto uso de la ortografía constituirán
criterios determinantes para la calificación.
La obra deberá remitirse al correo electrónico específicamente habilitado para tal efecto,
consignando en el campo Asunto la siguiente información: Rama, Título de la Obra y
Seudónimo.
De manera independiente, el participante deberá enviar la correspondiente plica a otro
correo electrónico, indicando igualmente en el campo Asunto: Rama, Título de la
Obra y Seudónimo.
A dicho envío deberá adjuntarse un documento que contenga la información siguiente:
1. Título de la obra.
2. Seudónimo.
3. Nombres y apellidos completos.
4. Nacionalidad.
5. Breve nota biográfica.
6. Número de teléfono móvil, incluyendo el código internacional del país.
7. Correo electrónico.
8. Documento personal de identificación.
9. Una fotografía reciente en alta definición.
10. Declaración Jurada, firmada de manera simple en una hoja de papel, mediante la cual
el participante manifieste expresamente lo siguiente:
Que la obra presentada es original e inédita; que no ha sido premiada en certámenes
anteriores; que no ha participado, ni participa actualmente, ni se encuentra pendiente
de dictamen, veredicto o resolución similar en ningún otro concurso literario.
Que no existe compromiso alguno de publicación con editorial o entidad similar.
Que la obra presentada no posee otro título con el mismo contenido ni uno diferente
que reproduzca sustancialmente su contenido; asimismo, que no contiene frases,
estrofas, temas o relatos que impliquen violación de las bases del certamen, de la
legislación sobre propiedad intelectual o el empleo de Inteligencia Artificial.
La Comisión Permanente nombrará al Jurado Calificador, el cual recibirá las obras una
vez concluido el período de recepción. El fallo que este emita será definitivo e
inapelable.
La apertura de plicas se llevará a cabo el 5 de agosto de 2026, durante sesión solemne
del Honorable Concejo Municipal y de la Comisión Permanente de Juegos Florales
Hispanoamericanos de Quetzaltenango.
Por cada una de las ramas convocadas se otorgarán los siguientes reconocimientos:
Primer lugar: Presea de Oro, Pergamino y Q.30,000.00 (treinta mil quetzales), menos
las deducciones fiscales correspondientes.
Segundo lugar: Presea de Oro, Pergamino y Q.15,000.00 (quince mil quetzales),
menos las deducciones fiscales correspondientes.
La ceremonia de entrega de reconocimientos y preseas se efectuará el 12 de septiembre
de 2026, a las 18:00 horas, en el Teatro Municipal de la ciudad de Quetzaltenango,
Guatemala.
Será requisito indispensable que los autores galardonados participen en el
Conversatorio de Escritores Ganadores, programado para el 13 de septiembre de
2026, a partir de las 10:00 horas. Al concluir las actividades protocolarias se hará
entrega del premio en efectivo, previa firma de la documentación legal y contable
requerida por la Municipalidad de Quetzaltenango, condición indispensable para hacer
efectivo dicho pago.
A los escritores premiados se les proporcionará hospedaje, alimentación y transporte de
ida y retorno desde su lugar de origen. En el caso de los participantes extranjeros, el
transporte comprenderá el trayecto desde un aeropuerto internacional de su país hasta el
Aeropuerto Internacional La Aurora, en la ciudad de Guatemala, sin incluir
acompañante.
Los ganadores deberán permanecer en la ciudad de Quetzaltenango durante el período
comprendido entre el 11 y el 13 de septiembre de 2026.
El Concejo Municipal de la Municipalidad de Quetzaltenango, en su calidad de Junta
Mantenedora del Certamen, se reserva el derecho de revocar el premio otorgado en
cualquier momento, antes o después de su adjudicación, cuando se determine el
incumplimiento de las presentes bases, la violación de la legislación guatemalteca o
internacional, o el quebrantamiento de las normas éticas que deben observar los
ganadores.
En tales circunstancias, podrá exigirse la devolución de los premios y reconocimientos
recibidos cuando se compruebe la falsedad de lo declarado en la Declaración Jurada.
La resolución mediante la cual se revoque un premio tendrá carácter definitivo e
inapelable.
Cualquier situación no prevista en las presentes bases será resuelta por los
organizadores del certamen.
Los correos electrónicos habilitados para la recepción de trabajos permanecerán activos
únicamente durante el período de la convocatoria y serán cancelados definitivamente el
día de la apertura de plicas, en el mes de agosto.
Las obras galardonadas pasarán a formar parte del patrimonio cultural de
Quetzaltenango.
Sus autores podrán publicarlas posteriormente, siempre que observen las siguientes
condiciones:
1. Solicitar la autorización correspondiente a la Comisión Permanente de Juegos Florales
Hispanoamericanos, proporcionando la información pertinente.
2. Hacer constar en la publicación que la obra fue galardonada en el Certamen de Juegos
Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango, Guatemala, Centroamérica, indicando
el lugar obtenido y el año correspondiente.
3. Remitir tres ejemplares de la publicación a la Casa de la Cultura de Occidente «Prof.
Julio César de la Roca», con atención a la Comisión Permanente de Juegos Florales
Hispanoamericanos.
La participación en este certamen implica la aceptación plena y el cumplimiento de las
presentes bases.
Los integrantes de la Comisión Permanente de Juegos Florales Hispanoamericanos de
Quetzaltenango desempeñan sus funciones de manera honorífica, sin percibir
remuneración alguna. El presupuesto municipal no contempla retribución por parte del
Ayuntamiento ni de persona individual o jurídica. En consecuencia, los miembros de la
Comisión Permanente prestan sus servicios movidos únicamente por su compromiso
con el certamen y por su amor a Quetzaltenango.
La ceremonia de premiación se celebra anualmente durante el mes de septiembre en el
Teatro Municipal de la ciudad.
El año 2020 constituyó uno de los períodos más difíciles en la historia del certamen. La
pandemia provocada por la COVID-19 obligó al cierre de las instituciones públicas y
privadas, así como al confinamiento generalizado de la población, circunstancia que
ocasionó la segunda interrupción de los Juegos Florales Hispanoamericanos de
Quetzaltenango desde su fundación.
En aquel momento parecía anunciarse una etapa particularmente adversa para el
certamen; sin embargo, la experiencia demostró todo lo contrario. La crisis sanitaria
permitió comprender que el mundo se había reducido gracias a los modernos medios de
comunicación y que era posible desarrollar un certamen literario mediante plataformas
virtuales.
En consecuencia, durante 2021 se reanudaron oficialmente los Juegos Florales, dando
inicio a una tercera etapa en su historia. Aquella edición se realizó sin la presencia física
del público ni de los escritores galardonados; no obstante, se desarrolló un programa
solemne transmitido por internet, durante el cual se reconoció públicamente a los
vencedores y posteriormente se les hizo llegar la premiación correspondiente.
Esta experiencia evidenció que el escenario definitivo del certamen ya no dependía
exclusivamente del Teatro Municipal y que, aun en ausencia de algunos de los escritores
premiados, era posible desarrollar satisfactoriamente todas las actividades protocolarias
que distinguen a los Juegos Florales.
Al año siguiente se retomó plenamente la modalidad presencial, con la ventaja adicional
de haber fortalecido importantes vínculos institucionales con embajadas, universidades,
asociaciones de escritores y entidades culturales de diversos países. Estas
organizaciones conocieron el certamen centenario, reconocieron su trascendencia y
contribuyeron a proyectarlo internacionalmente. Gracias a ello, en la actualidad los
Juegos Florales Hispanoamericanos cuentan con numerosos amigos y participantes
procedentes de distintas naciones, quienes siguen anualmente el desarrollo del concurso
y presentan sus obras para competir.
Paralelamente, también se modificó la integración de los jurados calificadores,
incorporando académicos y especialistas de diversos países, lo cual fortaleció la
objetividad, la transparencia y el prestigio intelectual del certamen. Como resultado de
esta evolución, los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango gozan hoy de un amplio reconocimiento dentro de la comunidad literaria internacional y su prestigio
se extiende prácticamente a todo el mundo.
Hasta la LXXIII edición, correspondiente al año 2010, los ganadores de cada rama
recibían un premio de veinticinco mil quetzales (Q.25,000.00). Asimismo, las preseas
eran específicas para cada disciplina: en poesía se otorgaba el Botón "La Monja de
Oro"; en cuento, la "Palma de Oro"; y en teatro, la "Máscara de Oro".
A partir del año 2012, las ramas premiadas pasaron a ser poesía, novela y ensayo. Los
triunfadores reciben la Presea de Oro, acompañada de un premio de treinta mil
quetzales (Q.30,000.00).
Asimismo, el autor que resulte galardonado en tres ocasiones dentro de la rama de
poesía es distinguido con el grado honorífico de Maestro, recibe el Collar del Poeta
Rector y adquiere el impedimento de volver a participar en futuros certámenes de esa
disciplina.
Por su parte, quienes obtienen dicho reconocimiento en las ramas de novela y ensayo
reciben los títulos honoríficos de Maestre en Narrativa y Maestre en Crítica,
respectivamente, además de una insignia especial que acredita tal distinción.
Quetzaltenango, julio de 2026.
Es propiedad del periodista Julio Rodolfo Custodio García.