La estructura económica de un municipio y su área de influencia se basa en la decisión de sus habitantes para generar inversiones, emprendimientos, pymes y empresas de diversos ámbitos.
A esto se denomina "Desarrollo Local" (DL). Este insumo contemporáneo se enfoca en ampliar y utilizar el potencial de desarrollo endógeno de cada territorio.
No solo es el aporte físico de actividades y objetos, sino también un eje más de la transformación económica, sociocultural y ambiental, protagonizada por los sujetos que viven en ese espacio y se empoderan individual y colectivamente para esos efectos.
Quetzaltenango cuenta desde el año 2019 con la “Política Pública Municipal para el Desarrollo Económico Local del Municipio de Quetzaltenango”, que señala las oportunidades de apoyo a los diversos sectores productivos, tanto de quienes están en el área de servicios como en el sector productivo.
En lo esencial, plantea que las capacidades emprendedoras locales pueden ser activadas y dinamizadas para valorizar los recursos productivos tradicionales (agricultura, artesanado, pequeña y mediana industria) y no tradicionales (energías renovables, protección del ambiente, cuidado y/o valorización del patrimonio y cultura local, turismo), generando nuevas actividades productivas y empleos.
Los “motores económicos” de la dinámica económica local y regional que están identificados y tienen una actividad constante son:
- Servicios educativos
- Servicios especializados de salud
- Gastronomía – Centros de Convenciones
- Fabricación de cuero y calzado
- Desarrollo de TIC's
Uno que tiene importancia por su dinámica es el sector cuero y calzado. El municipio tiene en su seno a la mayoría de empresas del país dedicadas a la tenería y a una cantidad muy grande de fabricantes de zapatos. La fabricación de cuero es, sin duda, un ícono de la región; esta viene de ancestros, de tradición, de vocación. La historia de Quetzaltenango registra a empresas que en su momento tuvieron presencia internacional y que cada día generan trabajo y desarrollo, aportando a la economía de manera positiva.
gEsta cadena de valor nace desde la ganadería, pasando por la industria de la carne, la transformación de pieles a cuero, manufactura de calzado y confección de artículos de cuero: chaquetas, cinturones, llaveros, monederos, botas, aparejos para caballos, maletas, juguetes para perros, collares de diversos usos, etc.
Así como este sector, hay otros a los que debemos fortalecer, aportar y valorar. El reto es proyectar cada actividad económica de forma asociativa, reuniendo a los diversos gremios y entidades públicas y privadas para formar lo que se denominan clústeres sectoriales. Estos clústeres permiten tomar decisiones y proponer acciones con la finalidad de tener un crecimiento sostenible.
Quetzaltenango tiene muchas fortalezas por las que podría posicionar sus clústeres en primeros lugares a nivel regional, para volver a ser ese municipio y departamento con un índice de competitividad con buenos indicadores de gestión.
La trilogía academia, autoridades y ciudadanía comprometida, como es el caso de Grupo Gestor Quetzaltenango, están siempre dispuestos a proponer iniciativas que permitan un ecosistema atractivo a la inversión y al crecimiento empresarial, pensando siempre en el bien común y el desarrollo humano digno.